Eliminar la ricia antes de sembrar

En plena campaña de sementera y en relación con el post anterior, una de las tareas a realizar es la preparación de la cama de siembra. Para ello, varios son los aperos que se pueden utilizar, aunque sin duda alguna, uno destaca por encima del resto: el preparador.

En nuestra zona desde hace unos años se está sembrando mucha leguminosa (yeros, lentejas, guisantes, alverjón, titarros, veza, etc). La planificación de las tareas de siembra implica primero sembrar los cereales de invierno (cebada, trigo, centeno, triticale, avena,…) dejando para una segunda fase la leguminosa. En los años en los que el otoño es lluvioso, como por ejemplo este año, las parcelas en las que se sembrarán las leguminosas nace mucho cereal de ricia (cabe recordar que la leguminosa la utilizamos para hacer rotación de cultivos junto con el cereal) por lo que es necesario hacer una pasada superficial de cultivador antes de sembrar. Como podéis ver en alguna foto, la parcela está completamente verde como si ya estuviese sembrada… es semilla que tiró la cosechadora en verano y que ha nacido con las lluvias de los últimos días. Es importante eliminar la ricia y malas hierbas para así tener unas leguminosas más limpias, ya que los tratamientos fitosanitarios posteriores son caros y en muchos casos no son posibles.

Uno de los aperos que se utilizan para realizar este último trabajo de preparación de suelo antes de sembrar es el preparador. Muchos agricultores usan el cultivador que utilizan tanto para el alzado de restrojos como para ir preparando la cama de siembra durante el verano y otoño, pero si queremos hacer una labor perfecta y optimizar el tiempo y el gasoil, lo ideal es utilizar en preparador. En nuestro caso, utilizamos el preparador que incorpora nuestra sembradora. Por tanto, el agricultor tiene tres opciones: cultivador, preparador o sembradora con preparador.

En las fotos, podéis ver dos preparadores muy parecidos en su trabajo, pero muy diferentes en su construcción. El preparador Lemken Korund que nos muestra nuestro amigo José Vicente es un preparador de 7,5m de ancho de trabajo con 80 brazos (utiliza un John Deere 8330 a 12 km/h) en cuatro filas. Consta de un doble rodillo que deja la tierra perfectamente preparada. Otro preparador, mucho más «modesto», es el que nos enseña nuestro amigo Julián. Es un preparador de 5 metros de trabajo con 30 brazos en tres filas y no dispone de rodillo sino de una rastra de púas y una viga para allanar el terreno (utiliza un John Deere 6110 R a 12 km/h). Los dos buscan el mismo objetivo: tener una cama de siembra perfecta, eliminar la ricia y hacer esta tarea lo más económica y rápida posible.

En vuestro caso, ¿utilizáis algún apero de este tipo?

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Días de sementera: directa, mínimo laboreo o tradicional. Y tú, ¿Qué prefieres?

Con la llegada del mes de Noviembre llega la sementera. Sin duda alguna, para nosotros es la época más bonita de la agricultura y sobre todo si hay un buen tempero. Este año gracias a las lluvias de otoño (ha llovido unos 90mm desde principios de septiembre) las tareas de siembra las estamos haciendo en condiciones ideales. El procedimiento es siempre el mismo: preparar el terreno, echar un buen abonado de fondo (por ejemplo, unos 200kg/ha del 8-24-8) y sembrar el cereal de invierno (con una dosis de unos 220 kg/ha de semilla). Esto no es tan estricto como puede parecer así contado. El agricultor sabe en que parcelas se necesita más o menos abonado o la dosis y variedad de semilla elegida. Lo ideal sería hacerlo mediante las herramientas que la Agricultura 4.0 nos ofrece (mapas de rendimiento, maquinaria «inteligente»,…), pero por desgracia todo eso aún está por llegar.
Hace unos días visitamos a nuestros amigos Francisco y Fernando (La Roda – Albacete) y nos comentaban que iban a empezar a hacer siembra directa. Nos decían que sus rendimientos son bastante bajos (entorno a 2.000 kg/ha) y con el precio de venta del cereal (entorno a 170 €/t de cebada), los insumos (abonos, tratamientos fitosanitarios, combustible, etc.),… tenían que controlar mucho los gastos para poder tener una producción rentable. Por este motivo, y después de ver algunas parcelas de siembra directa de sus vecinos, han decidido iniciarse en esta técnica de siembra. La duda que nos surge es si realmente el ahorro es tan considerable ya que han tenido que comprar una sembradora de siembra directa (suelen ser bastante más caras que para siembra tradicional) y tendrán que hacer tratamientos de glifosato en vez de pasar el cultivador o una grada rápida que sin duda son aperos de muy bajo consumo de diesel.
Como podéis ver en nuestras fotos, nosotros seguimos haciendo una agricultura tradicional ya que tenemos unos rendimientos aún bastante aceptables (una media de 3.000 kg/ha) y que realmente llevamos a cabo un mínimo laboreo ya que no trabajamos con vertedera o aperos similares que requieren de un gran consumo de gasoil. En nuestra zona el apero estrella es el cultivador y prácticamente solo se utiliza dicho apero. 
Desde luego, un dilema que no sabemos resolver. ¿Qué opináis vosotros?

Fiel a una marca

Un ejemplo de fidelidad a una marca podría ser nuestro gran amigo Juan José de la Fuente. Desde que tenía 18 años trabaja con máquinas Claas. Fue en el año 1979 cuando compró su primera cosechadora, una Dominator 76. En aquellos años era una cosechadora moderna al incorporar cabina, pero sin aire acondicionado. Recuerda que su precio fue de 1.700.000 pesetas (unos 10.200€). Tres años después, en 1981, compró una Dominator 98 y pocos meses después compró otra Dominator 76. En 1985, para ahorrar costes de mantenimiento y aumentar la productividad decido cambiar las dos viejas cosechadoras Dominator 76 por una Dominator 98 Super. La cartera de clientes seguía creciendo, por lo que en 1988 cambió su primera Dominator 98 por una Dominator 98 SL Maxi que actualmente conserva. En el año 2000, cambió la Dominator 98 Super por la nueva Lexion 420 que también mantiene actualmente. Finalmente, en el año 2008 compró la Lexion 540. Como veis una vida relacionada con Claas

Hace unos años, Claas celebró su 75 aniversario y para ello recopiló las historias más importantes de sus clientes en todo el mundo. Se publicó un libro con una selección de las mejores historias y como no podía ser de otra forma, Juan José está en ese libro con el artículo que escribimos titulado «Claas en la tierra de Don Quijote».

Hace unos meses decidió cambiar su antiguo tractor, un Fiat 766E que le ha dado muy buenos resultados pero que estaba anticuado, por un tractor nuevo. Como era de esperar, en esta ocasión se decantó por Claas, también motivado por el gran concesionario oficial Claas que hay en nuestra zona (Talleres Bachiller S.L.). Como podéis ver en las fotos, se ha decidido por un Claas Arion 530 con autoguiado Cerea.

¿Cuándo es el momento óptimo para la vendimia? El grado alcohólico probable te lo indica

Si quieres hacer buen vino necesitas partir de una buena materia prima, es decir, la uva se tiene que vendimiar en su estado óptimo. Un punto muy importante en este aspecto es el grado Baume y grado alcohólico probable que tiene la uva para así fijar la fecha de su recolección, también llamada vendimia (hay una relación directa entre el grado Baume y grado alcohólico probable). Como ya os hemos comentado en multitud de veces donde hablamos de vendimia, viñas, uva,… nosotros no somos expertos ya que no tenemos este cultivo. Por ello, hemos visitado a nuestro gran amigo Oscar Escribano en su finca de El Provencio (Cuenca) para hablar sobre la vendimia, grado alcohólico probable, estado óptimo de la uva, etc.
Para saber cuando el viticultor debe vendimiar, normalmente se utiliza un refractómetro de campo o de mano que ayuda a conocer el grado de azúcar aproximado del mosto de nuestras uvas. Para ello, es importante coger unas muestras representativas de la viña (como podéis ver en las fotos), recorriendo la parcela y seleccionando tanto uvas que están al sol (tal vez un 60% de la muestra) como uvas que no están expuestas al sol (un 40% de la muestra). También hay que tener en cuenta que el grado varía a lo largo del día y por la mañana el grado es menor que en las horas centrales del día. Una vez seleccionadas las uvas para la muestra, estas se tienen que exprimir al máximo para tener un mosto representativo. Una vez se tiene este mosto, se utiliza el refractómetro para ver el grado. Un refractómetro contiene en su interior un prisma que nos permite medir el índice de refracción del mosto de la  uva. Para ello, la luz pasa a través de una fina capa de fluido y entra en el prisma de refracción, donde a través del ángulo de refracción producido, podemos evaluar o identificar una muestra de líquido. En nuestro caso, a partir del índice de refracción podemos conocer la concentración de azúcar (medida en grados  Baume) de nuestra muestra. El refractómetro lleva en su interior una escala convertida directa a grados  Baume para evitar el uso de tablas de conversión (podéis ver fotos del refractrómetro de mano de Oscar). El viticultor que no tiene refractómetro puede llevar una muestra a la bodega donde se la analizan gratuitamente, como podéis ver en las fotos. En algunas variedades como Verdejo, Moscatel, Cabernet, Sauvignon Blanc,… son los técnicos de la bodega quien hacen el seguimiento y fijan la fecha de vendimia.
Oscar lleva toda su producción de uva a la Bodega Campos Reales, situada en El Provencio. Allí analizan la uva antes de entrar a la bodega (tienen 6 descargaderos para así poder organizar todas las entradas de diferentes variedades). La máquina que utilizan es mucho más precisa que el refractómetro de mano que hemos comentado anteriormente. Esta máquina saca multitud de parámetros durante los 7 minutos que tarde en analizar la muestra. Algunos de estos parámetros (como podéis ver en las fotos) son pH, acidez, potasio, podredumbre, grado alcohólico probable, … Sin duda alguna una de las mejores bodegas de Castilla-La Mancha que hace unos vinos extraordinarios.
El agricultor cobra la uva en función de los kilogramos entregados y del grado alcohólico probable que obtiene. En este sentido, depende de la variedad que entrega a la bodega. En variedades «de lujo» que hemos comentado anteriormente (Moscatel, Cabernet, Sauvignon Blanc,…) no se mide el grado (bueno se mide para saber lo que se entra a la bodega pero no se paga por kilogrado al viticultor). Aquí os indicamos algunos ejemplos:
  • Uva Cencibel (tinto): 
    • Uva de I categoría: 13.6 o más grados alcohólico probable. 
    • Uva de II categoría: 12.5 – 13.5 grados alcohólico probable. El viticultor tiene una penalización en el precio.
    • Uva de III categoría: menos de 12.5 grados alcohólico probable. El viticultor tiene una penalización en el precio.  

  • Uva Airen o Macabeo (blanco): El viticultor no tiene rango de grado alcohólico probable. Normalmente se obtiene un grado alcohólico probable entre 12 y 13 (podéis verlo en las fotos).

Desde aquí os invitamos a probar la gran selección de vinos que tienen en la Bodega Campos Reales… seguro que es una experiencia inolvidable.

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