Cosecha 2023. Annus horribilis

Año malo, muy malo, en cuanto a la cosecha de cereal y leguminosas. Como le gusta decir en latín a nuestro gran amigo Helio cuando habla de las ventas de maquinaria agrícola: Annus horribilis y es que prácticamente no hemos podido cosechar y las parcelas que se han cosechado de cereal ha sido con un rendimiento medio pésimo de unos 700kg/ha. En cuanto a las leguminosas (lentejas, yeros, etc.), prácticamente la cosecha ha sido nula (en nuestro pueblo se cosechan en torno a 1,5 millones de kg de lentejas y esta año la producción ha sido de unos 150.000kg… pero es que de simiente se utilizó en torno a 180.000 kg). No recordamos año tan malo como este, aunque sí que los hemos tenido, por ejemplo, en los años 2005 y 1995.

Desde mediados de enero a finales de mayo solo llovió unos 40mm y tal sequía ha generado una pérdida del 90% de la producción. Desde finales de mayo y durante los primeros días de junio llovió lo que antes no había llovido (en torno a 150mm) pero para muchas parcelas ya fue demasiado tarde e incluso perjudicial porque lo poco que había no llegó a granar. Tal vez han venido bien estas lluvias para algunas leguminosas que se sembraron tarde. La esperanza que nos queda es que esas lluvias sí que han sido muy buenas para el olivar, que este año lo tenemos con bastante aceituna (esperamos tener buena cosecha) y para el girasol, que lo sembramos temprano y actualmente está muy bien. Por ahora, este es un año para olvidar donde las pérdidas económicas van a ser importantes.

Por último, en nuestro vídeo os presentamos la empresa Bombón Servi Agrícola. Una empresa de transporte que centra su actividad en el mundo agro sobre todo en el suministro ganadero: pulpa, forrajes, paja, grano y retirada de estiércol. En nuestro pueblo trabajan durante la campaña de cosecha del cereal y leguminosas con los trabajos de acarreo del grano. Este año también ha sido malo para ellos… esperemos que el año que viene sea bueno para todos.

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Cereales. Trabajos hasta la recolección

Después de la sementera y la nascencia que hemos tenido, seguimos trabajando en el cereal de invierno. Las tareas siguientes hasta llegar a la recolección se basan en tres trabajos básicamente: abonado de cobertera, compactación y escarda de malas hierbas. 

En esta entrada podéis ver nuestros trabajos de abonado de cobertera, que este año hemos elegido el abono Marte 45 del fabricante español Medifer con una dosis de 240 kg/ha. Es un abono que ya hemos usado varios años anteriores y tiene muy buenos resultados. Además es el que hemos encontrado a un precio razonable (aunque demasiado alto en comparación con otros años). Esperemos que tengamos lluvias para que la planta lo pueda aprovechar en su totalidad. 

Por otro lado, después de realizar el abonado de cobertera, hemos pasado el rodillo para compactar el terreno. El objetivo es que la raíz se quede mejor fijada a la tierra ya que con los fríos el terreno tiene a quedarse un poco hueco y además las piedras que tenemos se esconden en el terreno para así poder tener una recolección más cómoda con la cosechadora, ya que las piedras siempre son un problema para esos trabajos de recolección. Para esta tarea hemos usado nuestro nuevo rodillo, del fabricante Gaher Metalic

El siguiente trabajo y tal vez el último antes de cosechar es aplicar los tratamientos fitosanitarios necesarios para matar las malas hierbas y cuidar las planta cuando detectamos alguna enfermedad… pero de esto seguro que os hablamos en otra entrada. 

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Sementera de cereal y leguminosas

Los días de sementera por excelencia tienen lugar durante los meses de noviembre y diciembre. Primero comenzamos con con el cereal y después continuamos con las leguminosas. En el cereal, primero sembramos el triticale (variedad Coplac), continuamos con el trigo (este año hemos sembrado la variedad Albufera, que es un trigo de ciclo corto) para terminar con las cebadas (este año hemos sembrado Rubiana y Medinaceli)… todo esto durante los meses de noviembre y principio de diciembre. En noviembre tuvimos serias dudas de cuando comenzar a sembrar ya que no llovió hasta mediados de mes, el terreno estaba muy seco y las previsiones de lluvia no eran nada positivas. Al final llovió y hemos tenido una sementera muy buena. 

Ahora, durante estos días de Navidad estamos sembrando leguminosas: lentejas de la variedad Eston y Pardina, a parte de los yeros. Con la nueva PAC muchos agricultores han comenzado a sembrar leguminosas. En nuestro caso, no hemos notado diferencia ya que desde hace años rotamos con leguminosas en vez de con girasol (que es lo normal en Cuenca, por ejemplo). Los veranos tan secos y las altas temperaturas hacen que el girasol ya no sea atractivo en sus rendimientos. 

Durante los primeros días de noviembre (con el suelo muy seco) hicimos una pequeña prueba de nascencia como podéis ver en las fotos. Sembramos unos granos a diferente profundidad para ver cómo nacen y la evolución en las primeras semanas de crecimiento. Días después de sembrarlos, hemos tenido bastantes precipitaciones, por lo que las condiciones del suelo han cambiado radicalmente. Los granos que sembramos a unos 2 cm de profundidad claramente nacieron muy rápido, pero los que sembramos a 6 cm y 9 cm han nacido bastante bien e incluso diría que a día de hoy tienen incluso mejor aspecto la planta que los que están sembrados a 2 cm… iremos observando la evolución. 

Aprovechamos para desearos una feliz navidad y un próspero año nuevo 2023 lleno de salud, buenas cosechas y precios justos.

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Pasando la viga

Una vez hecha la recolección del cereal y los trabajos de empacado han terminado, comenzamos con la planificación y trabajos de la próxima campaña. Uno de los trabajos a realizar es la incorporación de los residuos del rastrojo y paja al terreno, con el objetivo de integrar esa materia orgánica en el suelo. 

En nuestro caso, los trabajos de incorporación de los residuos de paja y rastrojo se hace de la siguiente forma: 

  1. Pasada superficial de cultivador o grada rápida. No se puede hacer mucha labor ya que no hay tempero y el terreno está muy duro. Se trata de romper el rastrojo. 
  2. Dos pasadas con la viga que terminará por mezclar la paja con la tierra a la vez que la recorta en trozos pequeños. 

Nos centraremos en el segundo paso que os comentamos, por ser el más novedoso y que lo realizamos con una viga que como podéis ver en las fotos, es un apero bastante rudimentario pero muy eficaz. Es cierto que existen algunas vigas más sofisticadas (suspendidas con plegado hidráulico, diferentes grosores de perfiles, etc.), pero la nuestra es la más básica y por tanto económica, pero no por eso deja de hacer una buena labor. 

El apero consiste en dos vigas (forma de H) unidas, con una anchura de trabajo de 7 metros que van tiradas por dos cadenas. Cuando la viga carga tierra y paja, la labor que realiza es espectacular. Además, la velocidad de trabajo es bastante alta y con la gran anchura que tenemos, las hectáreas que puedes trabajar en una jornada son muchas… con un consumo muy reducido ya que el tractor no va trabajando prácticamente nada. Tal vez, el único inconveniente que puede existir es que estos trabajos hay que hacerlos en días de calor ya que la paja es mucho más manejable cuando está muy seca. 

En cuanto a vuestra experiencia, ¿alguno de vosotros usa alguna herramienta similar o mejor? Esperamos vuestros comentarios.

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