Días de sementera: directa, mínimo laboreo o tradicional. Y tú, ¿Qué prefieres?

Con la llegada del mes de Noviembre llega la sementera. Sin duda alguna, para nosotros es la época más bonita de la agricultura y sobre todo si hay un buen tempero. Este año gracias a las lluvias de otoño (ha llovido unos 90mm desde principios de septiembre) las tareas de siembra las estamos haciendo en condiciones ideales. El procedimiento es siempre el mismo: preparar el terreno, echar un buen abonado de fondo (por ejemplo, unos 200kg/ha del 8-24-8) y sembrar el cereal de invierno (con una dosis de unos 220 kg/ha de semilla). Esto no es tan estricto como puede parecer así contado. El agricultor sabe en que parcelas se necesita más o menos abonado o la dosis y variedad de semilla elegida. Lo ideal sería hacerlo mediante las herramientas que la Agricultura 4.0 nos ofrece (mapas de rendimiento, maquinaria “inteligente”,…), pero por desgracia todo eso aún está por llegar.
Hace unos días visitamos a nuestros amigos Francisco y Fernando (La Roda – Albacete) y nos comentaban que iban a empezar a hacer siembra directa. Nos decían que sus rendimientos son bastante bajos (entorno a 2.000 kg/ha) y con el precio de venta del cereal (entorno a 170 €/t de cebada), los insumos (abonos, tratamientos fitosanitarios, combustible, etc.),… tenían que controlar mucho los gastos para poder tener una producción rentable. Por este motivo, y después de ver algunas parcelas de siembra directa de sus vecinos, han decidido iniciarse en esta técnica de siembra. La duda que nos surge es si realmente el ahorro es tan considerable ya que han tenido que comprar una sembradora de siembra directa (suelen ser bastante más caras que para siembra tradicional) y tendrán que hacer tratamientos de glifosato en vez de pasar el cultivador o una grada rápida que sin duda son aperos de muy bajo consumo de diesel.
Como podéis ver en nuestras fotos, nosotros seguimos haciendo una agricultura tradicional ya que tenemos unos rendimientos aún bastante aceptables (una media de 3.000 kg/ha) y que realmente llevamos a cabo un mínimo laboreo ya que no trabajamos con vertedera o aperos similares que requieren de un gran consumo de gasoil. En nuestra zona el apero estrella es el cultivador y prácticamente solo se utiliza dicho apero. 
Desde luego, un dilema que no sabemos resolver. ¿Qué opináis vosotros?

Fiel a una marca

Un ejemplo de fidelidad a una marca podría ser nuestro gran amigo Juan José de la Fuente. Desde que tenía 18 años trabaja con máquinas Claas. Fue en el año 1979 cuando compró su primera cosechadora, una Dominator 76. En aquellos años era una cosechadora moderna al incorporar cabina, pero sin aire acondicionado. Recuerda que su precio fue de 1.700.000 pesetas (unos 10.200€). Tres años después, en 1981, compró una Dominator 98 y pocos meses después compró otra Dominator 76. En 1985, para ahorrar costes de mantenimiento y aumentar la productividad decido cambiar las dos viejas cosechadoras Dominator 76 por una Dominator 98 Super. La cartera de clientes seguía creciendo, por lo que en 1988 cambió su primera Dominator 98 por una Dominator 98 SL Maxi que actualmente conserva. En el año 2000, cambió la Dominator 98 Super por la nueva Lexion 420 que también mantiene actualmente. Finalmente, en el año 2008 compró la Lexion 540. Como veis una vida relacionada con Claas

Hace unos años, Claas celebró su 75 aniversario y para ello recopiló las historias más importantes de sus clientes en todo el mundo. Se publicó un libro con una selección de las mejores historias y como no podía ser de otra forma, Juan José está en ese libro con el artículo que escribimos titulado “Claas en la tierra de Don Quijote”.

Hace unos meses decidió cambiar su antiguo tractor, un Fiat 766E que le ha dado muy buenos resultados pero que estaba anticuado, por un tractor nuevo. Como era de esperar, en esta ocasión se decantó por Claas, también motivado por el gran concesionario oficial Claas que hay en nuestra zona (Talleres Bachiller S.L.). Como podéis ver en las fotos, se ha decidido por un Claas Arion 530 con autoguiado Cerea.

Cosecha de cereal 2018

Ya comentábamos en nuestro último post que la excesiva lluvia había generado algunos problemas en los cultivos, sobre todo en leguminosas y ajo spring. Esta semana hemos comenzado con la cosecha de cereales y los resultados son bastante buenos, aunque hay parcelas con rendimientos muy diferentes.
Es cierto que el cereal requiere un mes de mayo no muy caluroso y así ha sido. Como comentábamos la primavera ha sido lluviosa y cálida por lo que ha sido perfecto para los cereales. La gran cantidad de lluvia durante el invierno y la pronta aplicación del abonado de cobertera en muchas parcelas nos han pillado “a pie cambiado” y por tanto el abono no ha podido ser aprovechado por completo por el cultivo. Tal vez este ha sido uno de los problemas más comunes y graves que hemos tenido este año en el cereal. Realmente, con esta climatología tan variable (el año pasado muy seco, el anterior super lluvioso, etc) es muy complicado planificar correctamente los trabajos de nutrición y tratamientos fitosanitarios, por lo que muchas veces se convierte en una auténtica lotería el tener una buena cosecha.
Como veis en las fotos, comenzamos a cosechar cebada hispanic con muy buen rendimiento (una media de 4.000 kg/ha en secano) aunque no todas las parcelas tendrán resultado similares. De las cosechas de lenteja castellana y leguminosas hablaremos en los próximos días. Esperamos los comentarios con vuestras impresiones sobre la cosecha.

Ensilando sorgo forrajero: picado, transporte y prensado

El pasado mes de agosto visitamos a nuestros amigos de la Ganadería Gala Merino (Escalona del Prado – Segovia). En esta ocasión fuimos porque estaban con las tareas de ensilado y especialmente de un cultivo nuevo para nosotros: el Sorgo Forrajero.
 La Ganja Gala Merino suministra toda su producción de leche (más de 3,5 millones de litros anuales) a Danone. Este año la empresa francesa ha galardonado a la Granja con el Premio a la Competitividad Sostenible ya que cumple con los más altos requerimientos de respeto al Medio Ambiente ( utiliza placas solares, dispone de cuatro robots de ordeño y el diseño de la granja resulta óptimo en ventilación y permite aumentar el bienestar animal).
El Sorgo Forrajero no es un cultivo muy común en España, pero puede resultar una buena alternativa al maíz ensilado. En esta ocasión, el Sorgo se sembró (con siembra directa) sobre una parcela que tenía cebada de invierno y que también fue picada y ensilada en primavera. Las necesidades hídricas del Sorgo suelen ser bastante más reducidas que el maíz (casi llegan a la mitad de riegos que necesita) y además se puede hacer dos cortes (estaban haciendo el primero). Los rendimientos que estaban obteniendo en la jornada de trabajo que estuvimos estaban entorno a 40.000 kg/ha. 
 A nivel nutricional, los análisis hechos al Sorgo indican que el nivel medio de proteínas es del 12,6%, que resulta bastante bajo comparado con otros cultivos de características similares, como podría ser el Centeno, que tiene un nivel de proteínas del 15%, aunque su producción es muchísimo menor. Por otro lado, cuando ensilas maíz se busca obtener un buen nivel de almidones, no de proteínas por lo que son alimentos complementarios. En esta ocasión, el Sorgo Forrajero se incluirá en la ración de comida de las vacas para aumentar la calidad de la leche.