¡¡Metemos cribas y accionamos el corte!! Comienzan los días de cosecha

La campaña de recolección de cereales, leguminosas y forraje ya ha comenzado por nuestra zona tal y como podéis ver en nuestro vídeo y fotos. Este año, las expectativas iniciales eran bastante preocupantes ya que llevamos un año muy seco, pero una vez que las cosechadoras han empezado a trabajar, los resultados no son del todo malos y estaremos entorno a la media (para parcelas de secano, unos 3.000 kg/ha de cebada por ejemplo).
Las lluvias que tuvimos a finales de marzo (unos 30mm) sin duda alguna han salvado la cosecha. Después de esto, durante Semana Santa, tuvimos unos 100mm que han sido unas reservas fantásticas hasta hoy, ya que no ha llovido desde entonces. Esperemos que para las leguminosas también sea suficiente estas aguas, pero aún es pronto para saberlo ya que no hemos cosechado nada todavía.
En el vídeo podéis ver una antigua Claas Dominator 98 que lleva un corte bastante especial. La cosechadora, usando ese corte, se convierte en una segadora de forraje. El corte va partido y la “garganta” de la máquina está vacía, por lo que toda la mies cae al suelo justo después de ser segada, creando un caballón que pasa por debajo de la máquina. Por nuestra zona que no es muy común el forraje y mucho menos tener una segadora en la explotación agrícola, por lo que es una alternativa ideal para los ganaderos que cultivan algo de forraje.

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Buen año de aceitunas

La cosecha de aceitunas se presentaba como un año record, pero se quedó en un buen año. Después del año pasado tan catastrófico, este año se presentaba muy bien y así ha sido. El resultado de nuestros 132 olivos en producción ha sido de 5.000kg (38kg/olivo) con un rendimiento graso del 17,1%. Es cierto que el rendimiento ha sido bastante bajo para lo que normalmente tenemos, que suele no bajar del 21%, así que este año no hemos cumplido con las expectativas. Otro problema que tuvimos fue que en la almazara el medidor de rendimiento era nuevo… así que no queremos pensar que estuviese mal calibrado ese día, porque incluso un amigo sacó 14,9% con aceituna cornicabra, cosa que parece casi imposible. El año no ha sido de record ya que respecto a cantidad de aceitunas, lo tenemos en 6.000kg y respecto al rendimiento graso es del 23,4%.
Los dos días de recolección fueron muy divertidos. El tiempo acompaño y no hubo viento que siempre es un problema para trabajar con las mayas y además este año tuvimos ayuda. Contratamos a una cuadrilla de cuatro operarios que nos ayudaron. El precio es de unos 0,20€/kg de aceituna cogida. Como podéis ver en las fotos, iban dos personas con dos vareadores Sthil (un vareador de gancho SP 451 y un vareador de peine SP 90) y otras dos cambiando las lonas (trabajando tres hileras de olivas a la vez). Uno de nosotros se encargaba de quitar las ramas antes de descargar las aceitunas en la pala del tractor y otro de nosotros se encargaba de estar con el tractor llevando la aceituna al remolque… ¡¡Un equipo de trabajo simplemente perfecto!!
Ahora toca hacer los tratamientos postcosecha y esperar a que llueva para que el olivar pueda tener las reservas otra vez llenas antes de la poda que será para el mes de marzo.

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¿Cuándo es el momento óptimo para la vendimia? El grado alcohólico probable te lo indica

Si quieres hacer buen vino necesitas partir de una buena materia prima, es decir, la uva se tiene que vendimiar en su estado óptimo. Un punto muy importante en este aspecto es el grado Baume y grado alcohólico probable que tiene la uva para así fijar la fecha de su recolección, también llamada vendimia (hay una relación directa entre el grado Baume y grado alcohólico probable). Como ya os hemos comentado en multitud de veces donde hablamos de vendimia, viñas, uva,… nosotros no somos expertos ya que no tenemos este cultivo. Por ello, hemos visitado a nuestro gran amigo Oscar Escribano en su finca de El Provencio (Cuenca) para hablar sobre la vendimia, grado alcohólico probable, estado óptimo de la uva, etc.
Para saber cuando el viticultor debe vendimiar, normalmente se utiliza un refractómetro de campo o de mano que ayuda a conocer el grado de azúcar aproximado del mosto de nuestras uvas. Para ello, es importante coger unas muestras representativas de la viña (como podéis ver en las fotos), recorriendo la parcela y seleccionando tanto uvas que están al sol (tal vez un 60% de la muestra) como uvas que no están expuestas al sol (un 40% de la muestra). También hay que tener en cuenta que el grado varía a lo largo del día y por la mañana el grado es menor que en las horas centrales del día. Una vez seleccionadas las uvas para la muestra, estas se tienen que exprimir al máximo para tener un mosto representativo. Una vez se tiene este mosto, se utiliza el refractómetro para ver el grado. Un refractómetro contiene en su interior un prisma que nos permite medir el índice de refracción del mosto de la  uva. Para ello, la luz pasa a través de una fina capa de fluido y entra en el prisma de refracción, donde a través del ángulo de refracción producido, podemos evaluar o identificar una muestra de líquido. En nuestro caso, a partir del índice de refracción podemos conocer la concentración de azúcar (medida en grados  Baume) de nuestra muestra. El refractómetro lleva en su interior una escala convertida directa a grados  Baume para evitar el uso de tablas de conversión (podéis ver fotos del refractrómetro de mano de Oscar). El viticultor que no tiene refractómetro puede llevar una muestra a la bodega donde se la analizan gratuitamente, como podéis ver en las fotos. En algunas variedades como Verdejo, Moscatel, Cabernet, Sauvignon Blanc,… son los técnicos de la bodega quien hacen el seguimiento y fijan la fecha de vendimia.
Oscar lleva toda su producción de uva a la Bodega Campos Reales, situada en El Provencio. Allí analizan la uva antes de entrar a la bodega (tienen 6 descargaderos para así poder organizar todas las entradas de diferentes variedades). La máquina que utilizan es mucho más precisa que el refractómetro de mano que hemos comentado anteriormente. Esta máquina saca multitud de parámetros durante los 7 minutos que tarde en analizar la muestra. Algunos de estos parámetros (como podéis ver en las fotos) son pH, acidez, potasio, podredumbre, grado alcohólico probable, … Sin duda alguna una de las mejores bodegas de Castilla-La Mancha que hace unos vinos extraordinarios.
El agricultor cobra la uva en función de los kilogramos entregados y del grado alcohólico probable que obtiene. En este sentido, depende de la variedad que entrega a la bodega. En variedades “de lujo” que hemos comentado anteriormente (Moscatel, Cabernet, Sauvignon Blanc,…) no se mide el grado (bueno se mide para saber lo que se entra a la bodega pero no se paga por kilogrado al viticultor). Aquí os indicamos algunos ejemplos:
  • Uva Cencibel (tinto): 
    • Uva de I categoría: 13.6 o más grados alcohólico probable. 
    • Uva de II categoría: 12.5 – 13.5 grados alcohólico probable. El viticultor tiene una penalización en el precio.
    • Uva de III categoría: menos de 12.5 grados alcohólico probable. El viticultor tiene una penalización en el precio.  

  • Uva Airen o Macabeo (blanco): El viticultor no tiene rango de grado alcohólico probable. Normalmente se obtiene un grado alcohólico probable entre 12 y 13 (podéis verlo en las fotos).

Desde aquí os invitamos a probar la gran selección de vinos que tienen en la Bodega Campos Reales… seguro que es una experiencia inolvidable.

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Siega y trillado de la lenteja castellana

“Buen año de lentejas” podría ser un resumen de lo ocurrido. Ya os mostramos hace unos meses cuando sembramos las lentejas que este año volvíamos a cultivar las clásicas lentejas Castellanas después de muchos años sin sembrarlas. El tiempo ha pasado y ha llegado la hora de la recolección. Como ya hemos comentado en artículos anteriores, este año ha sido lluvioso y a pesar de que para todos los cultivos no ha sido lo ideal, las lentejas si han dado buen rendimiento. Tuvimos que hacer algún tratamiento fitosanitario extra en el mes de junio, pero hemos logrado salvar la cosecha.
Como podéis ver en las fotos, no hemos utilizado una cosechadora de cereal para este cultivo ya que las cosechadoras tienden a dañar las lentejas y como estas son para consumo humano no pueden estar rotas. Debido a esto, la recolección se realiza en dos etapas:
  • En primer lugar se hace una siega de la planta para dejarla en caballones durante unos días para que se terminen de secar. Como podéis ver, las hemos segado bastante secas, hecho que hay que evitar y hemos tomado nota de ello. Lo más idóneo es segarlas cuando tienen un color amarillo verdoso (alimonado) para evitar que el fruto se caiga al suelo y por tanto se pierda. Fue un error nuestro, porque se secaron rápidamente en pocos días debido a las altas temperaturas y no nos dimos cuenta. Tuvimos que segarlas de madrugada para así poder aprovechar el ambiente más húmedo.
  • Una vez segadas y secas, se utiliza un trillo que hace una separación del grano y la paja de forma muy eficaz, obteniendo unas lentejas muy limpias y sin ningún daño (lo podéis ver en nuestra última foto). Sin duda un proceso interesante de ver y muy divertido. Nosotros no disponemos de este tipo de maquinaria, por lo que tenemos que contratarlo a una empresa dedicada a estas tareas. El precio de siega es de 55€/ha y el precio del trillo es, bien compensable por la paja obtenida (la paja de lentejas es muy valorada por los ganaderos) o bien a 65 €/h. En nuestro caso, y para no tener que desembolsar más dinero, optamos por la primera opción y por tanto el trillo se pagará con la paja obtenida.

Una vez las lentejas están en el almacén hay que hacer un tratamiento fitosanitario para evitar que le salga “sapo” y ya estarán listas para su venta. El precio de la lenteja Castellana es super atractivo, rondando los 700€/t (la producción está entorno a unos 1.000 kg/ha) pero estas deben estar sin daños y sin manchas (las manchas suelen salir por alguna enfermedad que no ha sido controlada correctamente) y por tanto, el precio puede disminuir según la calidad de la lenteja. Ahora tenemos que buscar comprador y obtener el mejor precio posible.
La otra modalidad de venta que se suele hacer para otra variedad, la lenteja pardina, es la de tener un contrato firmado cuando se siembran. La empresa que suministra la semilla se compromete a comprar la lenteja pardina a 480€/t y el agricultor tendrá que devolver un 150% de la semilla utilizada. A nosotros nos gusta más la opción de la lenteja castellana, que sin duda, tiene más riesgo pero es mucho más atractiva y emocionante.

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