Para el rastrojo de maíz… el arado

El uso del arado es beneficioso aunque hoy en día muchas explotaciones agrícolas tienen muy consolidada la siembra directa y además muchas veces es la única forma de poder llegar bien en tiempos a la hora de sembrar. Sin embargo, en algunos casos el hacer un alzado del rastrojo es muy necesario, sobre todo en parcelas de riego y que se han sembrado de maíz o girasol. Esto se debe a que la tierra se endurece mucho con los riegos y las rodadas de tractores, cosechadoras, pivots, etc. se marcan mucho. Hemos estado hablando con nuestro amigo Fernando Martín (de Medina de Rioseco – Valladolid), que estaba alzando los rastrojos de maíz con su arado Pöttinger Servo 35 S y su John Deere 6190 R
El arado es de 5 cuerpos con una distancia entre cuerpos de 1,10 m. Es una distancia muy grande que sin duda ayuda mucho a tener buen desahogo, pero el arado se hace mucho más pesado cuando va suspendido, de hecho tuvo problemas para levantarlo hasta que ajustaron el chasis del tercer punto del arado en una posición más alta. Las palas son de tiras, por lo que alivia peso y además funcionan muy bien en terrenos húmedos ya que suelta mejor la tierra y le hace menos tiro al tractor. En cuanto al sistema non-stop, es un sistema hidroneumático que se puede configurar desde el tractor para variar la presión y por tanto la agresividad de disparo (trabaja normalmente en torno a 100 bar). Si se tiene un terreno sin piedras, lo recomendable es un arado con fusible, pero si tienes piedras o trabajas en terrenos muy duros, el sistema hidroneumático es muy recomendable ya que trabaja mucho mejor que la ballesta y es mucho más cómodo de adaptar a las condiciones del terreno. Una de las ventajas principales de los arados de fusible es que el primer cuerpo va más pegado al tractor, por lo que trabaja mucho mejor y además ese tipo de arado es más ligero.
El arado dispone de un sistema de memoria que permite, cada vez que cambias de cabecero los movimientos de cierre, volteo y apertura de forma robotizada. La apertura se hace a la distancia que tienes programada. Lo normal es arar a una distancia de 40 cm con lo que llevaría un ancho de trabajo de 2 metros. Se puede poner a un máximo de 2,5 metros de ancho de trabajo pero se necesita más potencia del tractor y, evidentemente, si va muy cerrado puedes tener problemas de desahogo si tienes muchos residuos. Al ser un arado de 5 cuerpos, el tractor va metido en surco, pero con la pala que utiliza hace un surco bastante grande y el neumático no sufre a pesar de ser neumáticos anchos. Pensamos que lo ideal hoy en día son los arados fuera de surco para aprovechar, por ejemplo, los sistemas de autoguiado pero están más recomendados para arados de como mínimo 6 cuerpos. 
En cuanto a las rasetas no son necesarias ya que el arado voltea muchísimo. Además, el arado al trabajar con rasetas, la parte superficial del terreno la voltea primero y por tanto queda muy enterrada. Eso está muy bien cuando quieres eliminar los residuos, grano que ha tirado la cosechadora o malas hierbas, pero cuando echas estiércol, por ejemplo, este queda muy tapado y en algunas ocasiones no es lo que se busca. Por este último motivo, Fernando ha optado por quitar las rasquetas.
Otra característica a destacar es la rueda de control de profundidad. En este caso es una rueda doble que es mucho mejor que las ruedas pendulares. La rueda doble no sufre en los movimientos de volteo como la rueda única pendular y además se puede poner en el penúltimo cuerpo y por tanto no te estorba para arar cerca de una linde o cualquier obstáculo que tengas en la parcela. Si la rueda va al lado del último cuerpo, tienes que dejar distancia al obstáculo y no se aprovecha todo el terreno.
Por último cabe destacar las peculiaridades de los discos de corte. Como podéis ver en las fotos, está equipado con dos discos de corte dentados que van delante del último cuerpo. Esto ayuda a que el último cuerpo tenga una profundidad de trabajo correcta y por tanto que todo el arado trabaje por igual. Además se consigue que la pared del último surco se quede mucho más limpia y por tanto la “llave” o “cerradera” sea más perfecta.
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John Deere 5090 GF… un viticultor robusto

Como ya hicimos con el John Deere 5100 R, el concesionario de John Deere de nuestra zona (Tajada Barrio, S.L.) nos ha prestado otro tractor. En esta ocasión la solicitud vino por nuestra parte ya que teníamos ganas de poder probar el John Deere 5090 GF y así poder compararlo con el John Deere 5100 R, en su versión estrecho, dentro de la viña. Como siempre, el reto se cumplió sin problemas y pudimos tener el tractor a nuestra disposición durante varios días para poder hacer las pruebas que consideramos oportunas.
Nada más ver el tractor, la sensación que trasmite es de robustez. Cuando te subes a la cabina notas una gran amplitud que sin duda alguna es una gran ventaja en estos tractores especialistas los cuales suelen tener cabinas estrechas y donde al pasar muchas horas de trabajo con una cabina amplia siempre es muchísimo más confortable. El capó elevado da una sensación de fortaleza al tractor que en campo se puede comprobar. Como es normal, el capó elevado resta visión desde el puesto de conducción, así que tendrán que llegar a un compromiso en ese aspecto en versiones futuras. La suavidad del tractor es bastante relevante, tanto en la viña como en carretera o en maniobras en el almacén.
Otro punto que nos resultó un poco extraño fue el sistema de subir el elevador trasero mediante una ruleta que acciona un cable. La ruleta cuando se llena de polvo o tierra no va lo suave que le gustaría al agricultor. Este problema, en la versión con elevador electrónico no existe. Aun así el tractor es de categoría. En nuestro pueblo hay un John Deere 5090 GF y el dueño está muy contento. También lo hemos podido comprobar hablando con un agricultor de un pueblo vecino (Sisante) en Demoagro 2019, el cual también nos confirmó que el tractor trabaja realmente bien.
Las principales características del John Deere 5090 GF son las siguientes:
  • Motor FPT de 4 cilindros y 3.4 litros Fase IIIB Sólo diesel.
  • Potencia nominal: 91 CV.
  • Par máximo de 366 Nm a 1.500 r.p.m (reserva de par de 31%).
  • Depósito de combustible de 73 litros.
  • Caja de cambios PowrReverser de 24×12.
  • Velocidad máxima de 40 km/h.
  • 2 velocidades de TDF (540 y 540E).
  • Bomba hidráulica de 126 l/min (centro abierto).
  • Batalla:  2.148 mm.
  • Radio de giro de 3.38m.
  • Despeje (min-max): 243-330mm.
  • Anchura total (min-max): 1.303-1.951mm.
  • Peso total: 3.035kg.
  • Peso máximo autorizado: 4.400kg.
Y como un tractor sin su apero serviría para muy pocas cosas, para hacer nuestras pruebas de campo utilizamos un cultivador de viña del fabricante FerroPro, S.L. Esta empresa está ubicada en El Provencio (Cuenca) y están muy especializados en aperos vitivinícolas, haciendo una fabricación a medida según las necesidades de cada cliente. Además son distribuidores de los aperos General Agrícola. El apero utiliza es un cultivador de 10 brazos (40x30mm) y dos intercepas hidráulicos… ¡un apero ideal para la viña!

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Sembrando titarros en siembra directa

Con esta entrada terminamos con la época de sementera a la que le hemos dedicado las dos entradas anteriores del blog. En esta ocasión nos centraremos en la siembra directa (recordad que hemos hablado de la preparación de la cama de siembra y de las diferentes técnicas de siembra). Nuestro amigo José Vicente nos vuelve a enviar unas fantásticas fotos de sus trabajos de siembra directa de titarros con la sembradora Solá SD1504.
Según nos comenta, en la finca hacen siembra tradicional para los cultivos que van a cosechar para grano y siembra directa para los cultivos de forraje y ensilado. En este sentido los cultivos que normalmente tienen con siembra directa son los titarros y cebada. El rendimiento es mayor con siembra tradicional aunque para ensilados y forrajes la siembra directa tiene bastantes ventajas. Al ser estos cultivos para forraje, no les importa mucho que puedan tener más malas hierbas que cuando cosechan para grano, por lo que alcanzan un ahorro considerable al reducir las tareas de arado y los tratamientos fitosanitarios (necesarios para mantener limpio el cultivo durante el año). En la finca, hay una gran explotación caprina que alimentan en gran parte con el ensilado y forraje obtenido de los cultivos en siembra directa.
En esta ocasión, José Vicente está sembrando titarros con una dosis de 150 kg/ha. La sembradora tiene un ancho de trabajo de 6 metros y una capacidad de tolva de 7.100 litros, por lo que esta tolva le permite sembrar 25 hectáreas de este cultivo sin recarga… casi una buena jornada de trabajo.

Eliminar la ricia antes de sembrar

En plena campaña de sementera y en relación con el post anterior, una de las tareas a realizar es la preparación de la cama de siembra. Para ello, varios son los aperos que se pueden utilizar, aunque sin duda alguna, uno destaca por encima del resto: el preparador.

En nuestra zona desde hace unos años se está sembrando mucha leguminosa (yeros, lentejas, guisantes, alverjón, titarros, veza, etc). La planificación de las tareas de siembra implica primero sembrar los cereales de invierno (cebada, trigo, centeno, triticale, avena,…) dejando para una segunda fase la leguminosa. En los años en los que el otoño es lluvioso, como por ejemplo este año, las parcelas en las que se sembrarán las leguminosas nace mucho cereal de ricia (cabe recordar que la leguminosa la utilizamos para hacer rotación de cultivos junto con el cereal) por lo que es necesario hacer una pasada superficial de cultivador antes de sembrar. Como podéis ver en alguna foto, la parcela está completamente verde como si ya estuviese sembrada… es semilla que tiró la cosechadora en verano y que ha nacido con las lluvias de los últimos días. Es importante eliminar la ricia y malas hierbas para así tener unas leguminosas más limpias, ya que los tratamientos fitosanitarios posteriores son caros y en muchos casos no son posibles.

Uno de los aperos que se utilizan para realizar este último trabajo de preparación de suelo antes de sembrar es el preparador. Muchos agricultores usan el cultivador que utilizan tanto para el alzado de restrojos como para ir preparando la cama de siembra durante el verano y otoño, pero si queremos hacer una labor perfecta y optimizar el tiempo y el gasoil, lo ideal es utilizar en preparador. En nuestro caso, utilizamos el preparador que incorpora nuestra sembradora. Por tanto, el agricultor tiene tres opciones: cultivador, preparador o sembradora con preparador.

En las fotos, podéis ver dos preparadores muy parecidos en su trabajo, pero muy diferentes en su construcción. El preparador Lemken Korund que nos muestra nuestro amigo José Vicente es un preparador de 7,5m de ancho de trabajo con 80 brazos (utiliza un John Deere 8330 a 12 km/h) en cuatro filas. Consta de un doble rodillo que deja la tierra perfectamente preparada. Otro preparador, mucho más “modesto”, es el que nos enseña nuestro amigo Julián. Es un preparador de 5 metros de trabajo con 30 brazos en tres filas y no dispone de rodillo sino de una rastra de púas y una viga para allanar el terreno (utiliza un John Deere 6110 R a 12 km/h). Los dos buscan el mismo objetivo: tener una cama de siembra perfecta, eliminar la ricia y hacer esta tarea lo más económica y rápida posible.

En vuestro caso, ¿utilizáis algún apero de este tipo?

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