Olivar. Triturado de restos de poda

Como ya comentamos en la entrada del mes pasado, una de las tareas que hemos tenido que hacer en el olivar durante estos últimos meses ha sido la poda, tanto en los olivos jóvenes como en los que tenemos en pleno rendimiento. Estas tareas de poda en los olivos en producción las solemos hacer todos los años, aunque un año practicamos una poda agresiva y al año siguiente una poda mucho más liviana. Este año no hemos hecho una poda muy agresiva y por tanto no hemos juntado excesiva cantidad de restos de poda. En los olivos jóvenes la poda la realizamos todos los años y el objetivo es muy distinto, ya que se trata de formar el árbol pero sin quitar demasiada hoja ya que podría descompensar la relación hoja-raíz. En los olivos grandes, cuando se hace una poda “en condiciones”, lo mejor es cortar con el motosierra, por lo que imaginar el tamaño de restos de poda que suelen generarse.
En el mes de diciembre compramos un triturador de iD-David de segunda mano. La verdad es que estábamos buscando un triturador desde hace meses y este nos gustó bastante (iD-David es una empresa española muy especializada en maquinaria para cultivos leñosos). Lo compramos en Talleres Marsemar (Villarrobledo – Albacete) y lo hemos utilizado bastante (tanto para triturar restos de poda de olivar y almendros). Las sensaciones que hemos tenido cuando hemos trabajado con él son muy buenas. El triturador es el iD-David TD-SO y necesita un tractor de por lo menos 120CV ya que a la hora de arrancar necesita potencia… nosotros lo llevamos en nuestro Agrotron M600 (130CV) y el tractor va muy bien trabajando a 1.700 r.p.m de motor y 490 r.p.m de toma de fuerza… el que sufre es el triturador cuando entra mucha madera, sobre todo de almendro.
El objetivo de triturar las ramas es poder incorporar estos restos de poda al terreno ya que al triturarlos, los trozos de madera terminan descomponiéndose e incorporándose al terreno como materia orgánica. Pensamos que puede ser una muy buena opción para el olivar y almendro. Además, por Andalucía el triturado de ramas ya se hace desde hace bastantes años y los resultados son muy positivos.

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Primavera lluviosa… campos preciosos

Como bien dice el refrán “Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera”, la primavera lluviosa que estamos teniendo está permitiendo que ver los cultivos en el campo sea todo un espectáculo. A día de hoy, el campo está precioso. Los cultivos están en pleno crecimiento gracias a las abundantes lluvias que estamos teniendo en invierno y primavera (ha llovido unos 200mm desde que comenzó el año), por lo que las perspectivas son de una buena cosecha. De todas formas, no lo diremos muy alto porque aún quedan muchas noches y en cualquier momento se puede tener una granizada o una helada nocturna… tendremos que hacer un buen seguro para poder dormir  tranquilo. Como podéis ver en las fotos, las cebadas, trigos, guisantes, vezas, lentejas, etc. todo está fantástico y es que hasta los ajos prácticamente no han necesitado aporte de agua extra.
Durante este mes hemos estado pasando el rodillo en las lentejas Estón. El objetivo es que el suelo se compacte para que la raíz pueda hacer su función sin problemas y también para que las parcelas donde hay piedras se puedan esconder un poco para que la cosechadora pueda trabajar correctamente. La leguminosa es una planta que no tiene mucha altura, por lo que la cosechadora necesita trabajar a pocos centímetros del suelo y eso es muy complicado si hay piedras.
También hemos estado trabajando en el olivar. Desde que terminamos los últimos riegos y tratamientos en octubre, prácticamente no hemos hecho nada, por lo que ya tenía falta de dedicarle tiempo. Cinco son las tareas que hemos hecho durante estos últimos días: poda, triturado de los restos de poda, atado de olivas jóvenes a los tutores, tratamiento de brotación a todas las olivas y labrar el terreno para matar las malas hierbas.

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Olivar superintensivo en secano

Como ya hemos hablado en varios artículos, en nuestra explotación agrícola estamos ampliando el terreno de olivar que tenemos. Desde hace tres años hemos plantado varias parcelas de olivar utilizando un marco de plantación de 7×7 (son parcelas de secano) y variedad Picual. Muchos de los agricultores y seguidores en redes sociales nos han animado a apostar por el olivar superintensivo en secano, por lo que nos hemos ido a preguntar a una de las mejores empresas especializadas en este tipo de cultivos de alta densidad, la empresa cordobesa CBH.
Las principales características a tener en cuenta a la hora de decantarse por un olivar superintensivo en secano podrían ser las siguientes:   
  • Limitado geográficamente a zonas con pluviometría media superior a 400 mm/año.
  • Imprescindible implantación otoñal del cultivo.
  • Densidades de plantación: de 2.000 a 3.500 plantas/ha.
  • La distancia entre las plantas de olivo debe ser de 1 a 1,5 metros.
  • Distancia entre líneas de 3 a 3,5 metros.
  • Setos estrechos (75-80 cm) y no muy altos (2,5 metros), con capilaridad lumínica total y alta eficiencia productiva. Los setos de dimensiones reducidas son de fácil manejo y además hay que tener en cuenta la mecanización total de aplicaciones de productos fitosanitarios, poda y recolección.
  • Alto número de tabiques vegetales por Hectárea.
  • Necesidades menores de agua y nutrientes (árboles de vigor reducido), y menor susceptibilidad a plagas y enfermedades (mayor aireación y solarización).
  • Apto tanto en agricultura convencional como ecológica.
  • Producciones en torno a 7.000 kg/ha.
  • Las variedades más recomendables son Arbequina, Arbosana y Lecciana ya que son variedades con vigor más reducido y alta productividad.
  • Los costes de mantenimiento son bastante inferiores a explotaciones de riego.
Una vez evaluados los puntos anteriores tenemos que tener en cuenta que este tipo de plantación tiene una precoz entrada en producción y por tanto el retorno de la inversión empieza antes (con tres o cuatro años ya se comienza a tener producciones bastante considerables).
La inversión por hectárea está en torno a 4.000-6.000€ según el número de plantas, variedad, forma de la parcela… sin duda alguna es una cantidad a tener en cuenta, aunque la inversión inicial y el coste de mantenimiento, en principio, son bastante buenos por la puesta en producción tan acelerada que tienen estas plantaciones y el gran potencial de productividad que genera.

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Riego de implantación

La semana pasada terminamos uno de los objetivos que nos habíamos fijado hace unos años: terminar de plantar todas las olivas que teníamos planificadas. En total unas 2.500 olivas en 14ha a un marco de plantación de 7×7 metros y 8×8 metros. Aquí podéis ver algunos artículos que hemos publicado sobre las formas de plantación que hemos utilizados: método tradicional y usando GPS.
Una vez terminada la última fase de plantación (en torno a 1.000 olivas), hicimos el riego de implantación. Es un riego que más que por las necesidades hídricas en sí, es por la acción mecánica de compactación y eliminación de aire en el subsuelo que ayuda a la raíz a ligarse bien a la tierra. La dosis de agua que utilizamos fue entorno a unos 10 litros/oliva. Tal vez un poco baja la cantidad de agua utilizada (una dosis ideal sería de unos 40 litros/oliva), pero las limitaciones de tiempo muchas veces son las que mandan. En este riego de implantación también aprovechamos para introducir ácido fosfórico y ácidos húmicos que sin duda ayudarán al principal objetivo: no perder ninguna oliva que se ha plantado y tener un suelo rico alrededor de cada oliva.
La siguiente tarea después del riego de implantación es pasar el cultivador para poder tapar la tierra que se ha mojado en el riego y así evitar la evaporación que se pueda producir por las altas temperaturas que estamos sufriendo durante estos días y aprovechar para quitar el surco que ha creado la máquina de plantación y así tener la parcela nivelada.
Por cierto, tuvimos la visita de los pequeños de la casa que son grandes aficionados al olivar y a la maquinaria agrícola en general… que buena mañana pasamos con ellos. Y otro momento para el recuerdo fue la comida en el Restaurante El Bodegón junto a la gente de la empresa de servicios agrícolas “Los Mudis” (de Las Pedroñeras – Cuenca) que nos han hecho toda la plantación del olivar con una gran profesionalidad. ¡Sin duda, una jornada muy divertida!