Sembrando titarros en siembra directa

Con esta entrada terminamos con la época de sementera a la que le hemos dedicado las dos entradas anteriores del blog. En esta ocasión nos centraremos en la siembra directa (recordad que hemos hablado de la preparación de la cama de siembra y de las diferentes técnicas de siembra). Nuestro amigo José Vicente nos vuelve a enviar unas fantásticas fotos de sus trabajos de siembra directa de titarros con la sembradora Solá SD1504.
Según nos comenta, en la finca hacen siembra tradicional para los cultivos que van a cosechar para grano y siembra directa para los cultivos de forraje y ensilado. En este sentido los cultivos que normalmente tienen con siembra directa son los titarros y cebada. El rendimiento es mayor con siembra tradicional aunque para ensilados y forrajes la siembra directa tiene bastantes ventajas. Al ser estos cultivos para forraje, no les importa mucho que puedan tener más malas hierbas que cuando cosechan para grano, por lo que alcanzan un ahorro considerable al reducir las tareas de arado y los tratamientos fitosanitarios (necesarios para mantener limpio el cultivo durante el año). En la finca, hay una gran explotación caprina que alimentan en gran parte con el ensilado y forraje obtenido de los cultivos en siembra directa.
En esta ocasión, José Vicente está sembrando titarros con una dosis de 150 kg/ha. La sembradora tiene un ancho de trabajo de 6 metros y una capacidad de tolva de 4.000 litros, por lo que esta tolva le permite sembrar 25 hectáreas de este cultivo sin recarga… casi una buena jornada de trabajo.

Eliminar la ricia antes de sembrar

En plena campaña de sementera y en relación con el post anterior, una de las tareas a realizar es la preparación de la cama de siembra. Para ello, varios son los aperos que se pueden utilizar, aunque sin duda alguna, uno destaca por encima del resto: el preparador.

En nuestra zona desde hace unos años se está sembrando mucha leguminosa (yeros, lentejas, guisantes, alverjón, titarros, veza, etc). La planificación de las tareas de siembra implica primero sembrar los cereales de invierno (cebada, trigo, centeno, triticale, avena,…) dejando para una segunda fase la leguminosa. En los años en los que el otoño es lluvioso, como por ejemplo este año, las parcelas en las que se sembrarán las leguminosas nace mucho cereal de ricia (cabe recordar que la leguminosa la utilizamos para hacer rotación de cultivos junto con el cereal) por lo que es necesario hacer una pasada superficial de cultivador antes de sembrar. Como podéis ver en alguna foto, la parcela está completamente verde como si ya estuviese sembrada… es semilla que tiró la cosechadora en verano y que ha nacido con las lluvias de los últimos días. Es importante eliminar la ricia y malas hierbas para así tener unas leguminosas más limpias, ya que los tratamientos fitosanitarios posteriores son caros y en muchos casos no son posibles.

Uno de los aperos que se utilizan para realizar este último trabajo de preparación de suelo antes de sembrar es el preparador. Muchos agricultores usan el cultivador que utilizan tanto para el alzado de restrojos como para ir preparando la cama de siembra durante el verano y otoño, pero si queremos hacer una labor perfecta y optimizar el tiempo y el gasoil, lo ideal es utilizar en preparador. En nuestro caso, utilizamos el preparador que incorpora nuestra sembradora. Por tanto, el agricultor tiene tres opciones: cultivador, preparador o sembradora con preparador.

En las fotos, podéis ver dos preparadores muy parecidos en su trabajo, pero muy diferentes en su construcción. El preparador Lemken Korund que nos muestra nuestro amigo José Vicente es un preparador de 7,5m de ancho de trabajo con 80 brazos (utiliza un John Deere 8330 a 12 km/h) en cuatro filas. Consta de un doble rodillo que deja la tierra perfectamente preparada. Otro preparador, mucho más “modesto”, es el que nos enseña nuestro amigo Julián. Es un preparador de 5 metros de trabajo con 30 brazos en tres filas y no dispone de rodillo sino de una rastra de púas y una viga para allanar el terreno (utiliza un John Deere 6110 R a 12 km/h). Los dos buscan el mismo objetivo: tener una cama de siembra perfecta, eliminar la ricia y hacer esta tarea lo más económica y rápida posible.

En vuestro caso, ¿utilizáis algún apero de este tipo?

English version.

Días de sementera: directa, mínimo laboreo o tradicional. Y tú, ¿Qué prefieres?

Con la llegada del mes de Noviembre llega la sementera. Sin duda alguna, para nosotros es la época más bonita de la agricultura y sobre todo si hay un buen tempero. Este año gracias a las lluvias de otoño (ha llovido unos 90mm desde principios de septiembre) las tareas de siembra las estamos haciendo en condiciones ideales. El procedimiento es siempre el mismo: preparar el terreno, echar un buen abonado de fondo (por ejemplo, unos 200kg/ha del 8-24-8) y sembrar el cereal de invierno (con una dosis de unos 220 kg/ha de semilla). Esto no es tan estricto como puede parecer así contado. El agricultor sabe en que parcelas se necesita más o menos abonado o la dosis y variedad de semilla elegida. Lo ideal sería hacerlo mediante las herramientas que la Agricultura 4.0 nos ofrece (mapas de rendimiento, maquinaria “inteligente”,…), pero por desgracia todo eso aún está por llegar.
Hace unos días visitamos a nuestros amigos Francisco y Fernando (La Roda – Albacete) y nos comentaban que iban a empezar a hacer siembra directa. Nos decían que sus rendimientos son bastante bajos (entorno a 2.000 kg/ha) y con el precio de venta del cereal (entorno a 170 €/t de cebada), los insumos (abonos, tratamientos fitosanitarios, combustible, etc.),… tenían que controlar mucho los gastos para poder tener una producción rentable. Por este motivo, y después de ver algunas parcelas de siembra directa de sus vecinos, han decidido iniciarse en esta técnica de siembra. La duda que nos surge es si realmente el ahorro es tan considerable ya que han tenido que comprar una sembradora de siembra directa (suelen ser bastante más caras que para siembra tradicional) y tendrán que hacer tratamientos de glifosato en vez de pasar el cultivador o una grada rápida que sin duda son aperos de muy bajo consumo de diesel.
Como podéis ver en nuestras fotos, nosotros seguimos haciendo una agricultura tradicional ya que tenemos unos rendimientos aún bastante aceptables (una media de 3.000 kg/ha) y que realmente llevamos a cabo un mínimo laboreo ya que no trabajamos con vertedera o aperos similares que requieren de un gran consumo de gasoil. En nuestra zona el apero estrella es el cultivador y prácticamente solo se utiliza dicho apero. 
Desde luego, un dilema que no sabemos resolver. ¿Qué opináis vosotros?

Fiel a una marca

Un ejemplo de fidelidad a una marca podría ser nuestro gran amigo Juan José de la Fuente. Desde que tenía 18 años trabaja con máquinas Claas. Fue en el año 1979 cuando compró su primera cosechadora, una Dominator 76. En aquellos años era una cosechadora moderna al incorporar cabina, pero sin aire acondicionado. Recuerda que su precio fue de 1.700.000 pesetas (unos 10.200€). Tres años después, en 1981, compró una Dominator 98 y pocos meses después compró otra Dominator 76. En 1985, para ahorrar costes de mantenimiento y aumentar la productividad decido cambiar las dos viejas cosechadoras Dominator 76 por una Dominator 98 Super. La cartera de clientes seguía creciendo, por lo que en 1988 cambió su primera Dominator 98 por una Dominator 98 SL Maxi que actualmente conserva. En el año 2000, cambió la Dominator 98 Super por la nueva Lexion 420 que también mantiene actualmente. Finalmente, en el año 2008 compró la Lexion 540. Como veis una vida relacionada con Claas

Hace unos años, Claas celebró su 75 aniversario y para ello recopiló las historias más importantes de sus clientes en todo el mundo. Se publicó un libro con una selección de las mejores historias y como no podía ser de otra forma, Juan José está en ese libro con el artículo que escribimos titulado “Claas en la tierra de Don Quijote”.

Hace unos meses decidió cambiar su antiguo tractor, un Fiat 766E que le ha dado muy buenos resultados pero que estaba anticuado, por un tractor nuevo. Como era de esperar, en esta ocasión se decantó por Claas, también motivado por el gran concesionario oficial Claas que hay en nuestra zona (Talleres Bachiller S.L.). Como podéis ver en las fotos, se ha decidido por un Claas Arion 530 con autoguiado Cerea.