​Campaña de empacado. El neumático y otros detalles

Podríamos comenzar este artículo con las expresiones tales como ¡El detalle importa!, ¡En los detalles está la calidad! o ¡El detalle marca la diferencia! y es que es muy importante el neumático en las empacadoras, sobre todo en las empacadoras gigantes «big baler».​ Sin duda, uno de los puntos débiles de las empacadoras que el agricultor tiene que valorar muy bien para evitar​ problemas durante la campaña.
Una de las tareas veraniegas más comunes en España es el empacado de la paja de cereal. Existe división de opiniones entre agricultores; por un lado los que optan por picar la paja y así aportar materia orgánica a la tierra para la siguiente campaña; y por el otro, aquellos que eligen la opción de empacado. Está claro que las dos opciones tienen sus ventajas pero sobre todo la segunda es importante si estás en una zona seca (como la nuestra) donde no es muy normal tener lluvias hasta incluso después de la próxima sementera. Con estas condiciones climatológicas y con la paja sobre el rastrojo, resulta muy complicado preparar una buena cama de siembra si practicas agricultura tradicional.
La empacadora gigante es un apero que trabaja en condiciones bastante extremas de calor, sobre todo en España, y durante jornadas muy largas. También hay que recordar que es un apero arrastrado y por tanto la velocidad límite está en 25 km/h… y como tal tiene sus neumáticos diseñados para ello.​ En nuestras fotos podéis ver una empacadora New Holland BigBaler 890 de los Hnos Rosado (genera pacas de 80x90x230 cm de unos 300 kg y utiliza cuatro atadores). Hnos. Rosado es una empresa murciana de empacado que en nuestro pueblo trabajan unas 10.000 ha con las dos empacadoras New Holland BigBaler que tienen. Cabe indicar que gastan unos 1.120 rollos de hilo por campaña. Según su planificación, la empacadora estará en máximo rendimiento, con pocos problemas, unos 5 años (algo más de 100.000 pacas). Pasado ese tiempo, tienen que comprar otra si no quieren realizar un mantenimiento costoso anualmente… resulta una inversión importante ya que la empacadora con los hileradores está en torno a 130.000 €.
Trabajar una extensión tan amplia, aunque suelen trabajar por zonas, genera mucho transporte. La campaña de trabajo se intenta reducir y por tanto se genera mucho estrés, por lo que las velocidades en carretera y caminos suelen ser altas (los tractores son de alta potencia y por tanto pueden ir a 45 km/h sin problemas). Con estas premisas, el neumático tiende a sufrir demasiado. El tener eje tándem en la empacadora es una ventaja y ayuda mucho a conservar el neumático, pero según nos comentan los Hnos. Rosado, desde que tienen el neumático Vredestein Flotation+ (500/50-17 IMP 149 A8) han notado una gran mejora. Los neumáticos que veis en las fotos son los de primer equipo (vienen de fábrica con la empacadora) y esta es la segunda campaña. Piensan que la terminarán sin problemas de neumáticos.  El neumático Flotation+  tiene una construcción sofisticada de carcasa, con un área de contacto de gran tamaño y una buena relación altura-anchura. Sin duda, una buena opción en este tipo de maquinaria para solucionar uno de los problemas comunes de las empacadoras gigantes.
Tal vez, la mejor opción para este tipo de empacadoras sea el neumático Vredestein Flotation TRAC 520/50R17 IPM 141 D. Un neumático radial que sin duda da mucho mejor rendimiento cuando se hace mucho transporte pero que para trabajo tiene alguna desventaja ya que el radial es más cuadrado y se adapta peor al terreno mientras que el convencional al ser más ovalado siempre se adapta mejor. Por otro lado, hay que tener en cuenta las presiones del neumático, que pueden variar para carretera entorno a 3,2 bar y para trabajo a 2,5 bar. El agricultor tiene que valorar el tipo de trabajo que hace y así ajustar en la medida de lo posible la presión idónea. El Flotation TRAC es el neumático radial perfecto tanto para terrenos de cultivo y pastos como actividades de transporte ya que tiene la banda de rodadura central estable con laterales redondeados, tiene la huella optimizada con carcasa de gran flexibilidad y diseño de banda y talón resistente.

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Siega y trillado de la lenteja castellana

«Buen año de lentejas» podría ser un resumen de lo ocurrido. Ya os mostramos hace unos meses cuando sembramos las lentejas que este año volvíamos a cultivar las clásicas lentejas Castellanas después de muchos años sin sembrarlas. El tiempo ha pasado y ha llegado la hora de la recolección. Como ya hemos comentado en artículos anteriores, este año ha sido lluvioso y a pesar de que para todos los cultivos no ha sido lo ideal, las lentejas si han dado buen rendimiento. Tuvimos que hacer algún tratamiento fitosanitario extra en el mes de junio, pero hemos logrado salvar la cosecha.
Como podéis ver en las fotos, no hemos utilizado una cosechadora de cereal para este cultivo ya que las cosechadoras tienden a dañar las lentejas y como estas son para consumo humano no pueden estar rotas. Debido a esto, la recolección se realiza en dos etapas:
  • En primer lugar se hace una siega de la planta para dejarla en caballones durante unos días para que se terminen de secar. Como podéis ver, las hemos segado bastante secas, hecho que hay que evitar y hemos tomado nota de ello. Lo más idóneo es segarlas cuando tienen un color amarillo verdoso (alimonado) para evitar que el fruto se caiga al suelo y por tanto se pierda. Fue un error nuestro, porque se secaron rápidamente en pocos días debido a las altas temperaturas y no nos dimos cuenta. Tuvimos que segarlas de madrugada para así poder aprovechar el ambiente más húmedo.
  • Una vez segadas y secas, se utiliza un trillo que hace una separación del grano y la paja de forma muy eficaz, obteniendo unas lentejas muy limpias y sin ningún daño (lo podéis ver en nuestra última foto). Sin duda un proceso interesante de ver y muy divertido. Nosotros no disponemos de este tipo de maquinaria, por lo que tenemos que contratarlo a una empresa dedicada a estas tareas. El precio de siega es de 55€/ha y el precio del trillo es, bien compensable por la paja obtenida (la paja de lentejas es muy valorada por los ganaderos) o bien a 65 €/h. En nuestro caso, y para no tener que desembolsar más dinero, optamos por la primera opción y por tanto el trillo se pagará con la paja obtenida.

Una vez las lentejas están en el almacén hay que hacer un tratamiento fitosanitario para evitar que le salga «sapo» y ya estarán listas para su venta. El precio de la lenteja Castellana es super atractivo, rondando los 700€/t (la producción está entorno a unos 1.000 kg/ha) pero estas deben estar sin daños y sin manchas (las manchas suelen salir por alguna enfermedad que no ha sido controlada correctamente) y por tanto, el precio puede disminuir según la calidad de la lenteja. Ahora tenemos que buscar comprador y obtener el mejor precio posible.
La otra modalidad de venta que se suele hacer para otra variedad, la lenteja pardina, es la de tener un contrato firmado cuando se siembran. La empresa que suministra la semilla se compromete a comprar la lenteja pardina a 480€/t y el agricultor tendrá que devolver un 150% de la semilla utilizada. A nosotros nos gusta más la opción de la lenteja castellana, que sin duda, tiene más riesgo pero es mucho más atractiva y emocionante.

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Cosecha de cereal 2018

Ya comentábamos en nuestro último post que la excesiva lluvia había generado algunos problemas en los cultivos, sobre todo en leguminosas y ajo spring. Esta semana hemos comenzado con la cosecha de cereales y los resultados son bastante buenos, aunque hay parcelas con rendimientos muy diferentes.
Es cierto que el cereal requiere un mes de mayo no muy caluroso y así ha sido. Como comentábamos la primavera ha sido lluviosa y cálida por lo que ha sido perfecto para los cereales. La gran cantidad de lluvia durante el invierno y la pronta aplicación del abonado de cobertera en muchas parcelas nos han pillado «a pie cambiado» y por tanto el abono no ha podido ser aprovechado por completo por el cultivo. Tal vez este ha sido uno de los problemas más comunes y graves que hemos tenido este año en el cereal. Realmente, con esta climatología tan variable (el año pasado muy seco, el anterior super lluvioso, etc) es muy complicado planificar correctamente los trabajos de nutrición y tratamientos fitosanitarios, por lo que muchas veces se convierte en una auténtica lotería el tener una buena cosecha.
Como veis en las fotos, comenzamos a cosechar cebada hispanic con muy buen rendimiento (una media de 4.000 kg/ha en secano) aunque no todas las parcelas tendrán resultado similares. De las cosechas de lenteja castellana y leguminosas hablaremos en los próximos días. Esperamos los comentarios con vuestras impresiones sobre la cosecha.

Problemas debido a una primavera muy húmeda

​Que la climatología está loca no le cabe duda a nadie. Si el año pasado tuvimos una nefasta cosecha debido a la gran sequía, este año es todo lo contrario ya que ha llovido mucho y en muchos sitios incluso en exceso. En nuestra zona se espera una buena cosecha de cereales, aunque tendremos que esperar para ver si realmente es así ya que la combinación de tanta humedad con variaciones intensas de frío a calor genera multitud de enfermedades que pueden echar al traste la cosecha. Y estamos teniendo una primavera demasiado húmeda.
Como podéis ver en la primera foto, en nuestra zona hemos tenido más de 400 mm de lluvia desde comienzo de año 2018 (mayo de 2018 ha sido el mayo más lluvioso del siglo XXI). El año pasado fueron 309 mm en todo el año y en muchas ocasiones muy mal repartidos ya que hubo muchos periodos sin lluvia en momentos cruciales para el crecimiento de los cultivos. Otro ejemplo de que la climatología ha cambiado es el que nos enviaba hace unos días nuestro amigo Timo, de Finlandia. Allí están acostumbrados a muchas lluvias y en esta ocasión está preocupado por la cebada que sombró hace un mes ya que lleva tres semanas sin llover y piensa que tendrá serios problemas de germinación.
Los viticultores están totalmente atareados con los tratamientos fitosanitarios, especialmente con fungicidas, para prevenir el mildiu y oídio (hongos fitopatógenos) en las viñas. Nosotros hemos tenido que hacer un tratamiento a las lentejas (con cobre y fungicidas) para evitar la roya. Las leguminosas están sufriendo mucho e incluso algunas, como los yeros, se están echando a perder,  teniendo una apariencia de estar quemados, igualmente por la roya. Cabe recordar que esta enfermedad produce debilitamiento de las plantas como también defoliación prematura y aborto floral. En ataques muy intensos las plantas se secan y toman la apariencia de estar quemadas. En cuanto a los trigos también habrá que estar muy pendientes, aunque nuestra zona no es productora de trigo.
La recolección del ajo spring ya ha comenzado y también se están teniendo problemas ya que salen con mucho barro y por tanto dificulta las tareas de recolección y corte de raíces y tallos. Veremos si no afectan a la calidad. Y por último, con respecto al ajo morado también se teme por el hongo llamado «blanquilla», que suele salir por la falta de calor y un exceso de humedad.
En las fotos podéis ver unas hojas de parras adultas tras el tratamiento con pulverizador hidráulico. Insisto en lo del pulverizador porque como veis el tratamiento tiene muchos impactos pequeños que es el marchamo de calidad de un tratamiento y con un pulverizador al cual se le culpa de tener poca gota y demasiado grande en contra de los que defienden el atomizador o incluso el nebulizador pues como veis el pulverizador con la presión adecuada también hace un buen trabajo. En la última foto se ve una parra recién plantada que ya sobresale del protector y que por tanto tiene más o menos 50 cm de alto. Por último, también podéis ver los problemas que se están dando en la recolección del ajo spring, al tener barro en las raíces.
Seguro que en otras zonas los problemas son diferentes… todos los excesos son malos. Esperamos vuestros comentarios.

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