El ajo morado se apunta a la sostenibilidad

El ajo morado es uno de los cultivos sociales que mueve la economía de nuestra zona. Alrededor del ajo morado (y otras variedades de ajo como ajo blanco y ajo spring) se realizan multitud de trabajos y son muchas las empresas y familias que basan su economía en este cultivo. Uno de los trabajos para los que el ajo requiere más dedicación es el riego, sin el agua del riego no podríamos tener el ajo morado de tanta calidad como el que se genera en la zona de Las Pedroñeras. Al igual que todas las tareas en agricultura, el riego se va evolucionando hacia un uso más eficiente de los insumos con el objetivo de ahorrar costes y ser mucho más eficiente en la producción y por tanto poder un balance más positivo al final de la campaña. Con este objetivo, la técnica de riego del ajo va cambiando y a continuación os detallaremos cómo ha cambiado en los últimos años.
Desde hace muchos años, el método de riego para el ajo ha sido por aspersión y este evolucionó al uso de cañones enrollables en las últimas décadas. El cañón enrollable permite al agricultor regar de forma sencilla ya que se necesita solo una persona y un tractor para ir cambiando el cañón por toda la parcela. El problema de este tipo de riegos es que no es muy efectivo ya que está poco tiempo cayendo agua sobre el mismo lugar aunque es una gran cantidad que incluso, en algunos casos, puede endurecer el suelo o dañar la planta. Pero el mayor problema que tiene el cañón enrollable o la aspersión es que necesita un gran caudal de agua y por tanto el sistema de riego (motor y bomba) tiene que ser bien dimensionados. Si mostramos unos números genéricos, un cañón enrollable trabaja a unos 6 bar de presión y tarda unas 10 horas en enrollarse (unos 350 metros). Con esto se puede regar unas 1,7 hectáreas y se hace un gasto de agua de unos 250.000 litros. Además, como hemos comentado antes, el motor necesita trabajar duro para poder sacar el agua del pozo. Si nos mudamos a las nuevas técnicas de riego por goteo que se están aplicando en el ajo morado desde hace unos años, la cosa cambia completamente. 
El riego por goteo en el ajo morado se está imponiendo y sin duda alguna en el futuro se utilizará cada vez más. Hablando con nuestros amigos Paco y Julián, nos explican algunas de las ventajas de esta nueva técnica. El riego por goteo consiste en poner cada dos surcos (distancia entre surcos de 45 cm) una tubería (llamada goma) con goteros. Estos goteros suelen estar a 50 cm de distancia (también se puede utilizar goteros de 1.5 litros a una distancia de 30 cm) y se utiliza unos 11.000 metros de tubería por hectárea. Los goteros que se utilizan son de 3 litros/hora y se suele trabajar a una presión de 2 bar. Con todo esto, se tiene un gasto de agua de 66.000 litros/hora. Paco está haciendo riegos de 2 horas y en este periodo riega 1,7 hectáreas. Este tipo de riego es muchos más efectivo ya que el agua penetra mejor en la tierra, no se tiene evaporación y la ajo lo asimila mucho mejor. Además, otra gran ventaja es que permite hacer fertirrigación.
El sistema que se monta en los ajos consta de un programador que es el encargado de repartir el agua por todas las tuberías instaladas en la parcela (este se instalar a pie de la parcela). Este programador, cada 2 horas, abre y cierra las válvulas para que el riego sea controlado por toda la parcela. Además, se dispone de un ciclón que es el encargado de quitar la arena que pueda tener el agua para que los goteros no se queden taponados. Este ciclón también se programa para que cada cierto tiempo se auto limpie (por ejemplo cada 1,5 horas se abre de forma automática durante 7 segundos para expulsar la arena).
Por tanto, si comparamos un sistema con otro, con el cañón se puede regar 1,7 hectáreas en 10 horas gastando 250.000 litros y con el sistema de riego por goteo, regamos en 2 horas 1,7 hectáreas gastando 130.000 litros de agua. Además de eso, el consumo de gasoil es considerable ya que el motor trabaja a muchas menos revoluciones o incluso se puede hacer mediante placas solares.
En cuanto a costes, los dos sistemas tienen un coste importante ya que el cañón es una gran inversión (en torno a 20.000€) además para el sistema por goteo también se necesita realizar la compra de gomas, ciclón y programador. Las tuberías pueden ser de usar y tirar o reutilizables. Las de usar y tirar (también llamadas cintas) son más fáciles de manejar y más económicas (0,03 €/m) y las reutilizables se pueden usar durante 6 años aunque son peor para la instalación y más caras (0,09 €/m). Otro problema que tiene el uso de cinta es que pesa poco y si hay mucho viento puede llegar a moverlas del suelo, por lo que la instalación tiene que ser cuidadosa.

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