Ajo morado: tareas manuales y almacenaje

Y llegó la última tarea de los ajos en el campo. Después de estar cuidándolos desde diciembre que fueron sembrados, solo nos queda cortar las raíces y el tallo para almacenarlos en palots (después los entregaremos en la cooperativa para que sean procesados y vendidos a lo largo del año). Como podéis ver, esta tarea es totalmente manual, por lo que se necesita de gran número de personas si quieres que no se alargue mucho en el tiempo.
Durante 5 días estuvimos trabajando unas 40 personas, la gran mayoría de ellas eran rumanos (desde hace años, todas las tareas de los ajos son realizadas por ellos y la verdad es que trabajan muy bien). El proceso de corte es sencillo: cada trabajador utiliza unas tijeras y dos cajas pequeñas. En una echa los ajos buenos y en otra los ajos que están rotos o tienen algún problema. Nosotros les pagamos por palots, por lo que ellos van vaciando sus cajas hasta llenar el palot.
Al final, el momento más gratificante es cuando el camión sale del campo cargado con los palots… el trabajo ya está hecho y puedes descansar hasta la próxima campaña.

Dominator para todo. Trabajos de segadora

Después de hacer una puesta a punto (con cambio de look incluido) a la Claas Dominator 98 SL Maxi durante el pasado invierno, los primeros trabajos que se realizaron con ella fueron las tareas de una segadora. Para ello, el cabezal de corte de la máquina es especial, ya que la cosechadora no se traga la mies como normalmente ocurre cuando está realizando sus tareas cotidianas en la cosecha del cereal, girasol,…, sino que la mies se pone en el centro del peine y pasa por debajo de la máquina, sin sufrir ningún proceso más que el simple hecho de ser cortada.

Las fotos que podéis ver a continuación están realizadas en Orellana la Vieja (Badajoz). Nuestro amigo Juan José va allí (y a otros pueblos cercanos) a trabajar año tras año, antes de comenzar las tareas de cosecha en nuestra zona. Allí hay fantásticos paisajes, que podemos observar con las típicas encinas extremeñas, junto a varios toros y vacas, que son abundantes en algunas fincas de aquella zona.
Respecto a los trabajos realizados, tenemos la sensación que la Dominator algunas veces tiene serios problemas para poder segar toda la mies que tiene la parcela por lo que la velocidad de trabajo no supera los 6km/h (el corte es de 5,2m de ancho)… incluso en algunas zonas, la máquina queda atascada con gran facilidad y es necesario de un tractor o una excavadora para sacarla del barro (según nos contaba, en una mañana llegaron a atascar hasta 8 veces).

Ajo y calor… lo normal en verano

¡Las tareas del ajo ya han comenzado! De hecho, hace semanas que todos los agricultores de la zona están trabajando en la recogida y preparación del ajo. Estas tareas requieren calor y nada de lluvia, por lo que esta campaña el tiempo es inmejorable.
En esta ocasión, visitamos a nuestro vecino Rafa, que estaba cogiendo ajos blancos tal y como podéis ver en las fotos. Esta tarea de coger el ajo es bastante rápida y más si utilizas una máquina de dos surcos. Una vez cogidos y atados, se colocan en montones para que terminen de secarse y no se dañen con el sol y las altas temperaturas de estos días. Otros agricultores utilizan máquinas que los cortan y los guardan en cajones, tal y como hablamos hace unas semanas respecto a los ajos de primavera en Chinchón.

Los cereales ya están en el granero

En nuestro pueblo, La cosecha de cereales está llegando a su fin, por lo que publicaremos unas fotos de esta tarea la cual es ahora prioritaria en casi toda La Mancha. Nosotros ya hemos terminado, pero no ha sido tarea fácil, ya que las cosechadoras tienen mucho trabajo. Nuestro amigo Juanjo, con sus tres cosechadoras Claas está muy ocupado ya que tiene que dar servicio a una gran cartera de clientes, todos ellos con prisa por cosechar (todo el año cuidando las parcelas merece una cosecha ideal para no perder producto).
Comenzamos con las cebadas (cebada volley). Después de unos días de trabajo, los resultados han sido muy positivos: una media de 4.500 kg/ha. En una de estas jornadas, Juanjo nos invitó a cenar en el campo. Pudimos hablar con otros clientes suyos y los más mayores pudieron recordar tiempos pasados de cuando ellos eran niños. Esto ocurrió gracias a una fotografía que Juanjo tenía de una Claas Matador donde pudimos verlo a él y a Boni (el hombre más mayor del grupo)… fue realmente divertido.
Días después, comenzamos con el triticale y los yeros. El triticale estaba preparado para cosechar, como podéis ver en la foto de la espiga. En cuanto a los yeros, tuvimos que poner los levanta mieses, ya que estaban muy tumbados y algunos se quedaban pegados al suelo. La media del triticale fue de 3.300 kg/ha y de los yeros de 2.000 kg/ha. Por tanto, un buen año que esperamos terminar con buenos precios de venta.
Finalmente, nosotros guardamos alguna cebada para sembrarla en noviembre.